A todos nos ha pasado, llega le fecha de un examen y estudiamos como auténticas bestias, invertimos montones de horas en aprender, llega la temida hora del examen y lo hacemos con más o menos acierto. Supongamos que aprobamos.

Pasa 1 mes, 30 días, y tratamos de explicarle a alguien aquello que estudiamos para el examen, todo para darnos cuenta, que prácticamente no recordamos nada de aquello que habíamos memorizado. ¿Qué ha pasado con nuestras horas? ¿Han ido a parar al limbo de lo aprendido?

La realidad es que memorizar y aprender, son 2 conceptos totalmente diferentes, por un lado, memorizar implica retener en la memoria a corto plazo aquello que estamos repitiendo hasta poder vomitarlo convenientemente en el examen. Aprender implica enviar los conocimientos de la memoria de corto plazo a la memoria a largo plazo, para tratar que nunca se vayan de ahí.

Cuando estudias, y luego olvidas lo que has estudiado, lo que recuerdas, ese poso, se llama cultura - Romero Mengotti

¿Cómo puedo aprender y no memorizar?

Las estrategias son muy simples como poco divertidas en algunos casos. El principal mecanismo es la repetición consistente en el tiempo. Es decir, hacer que el conocimiento aparezca en nuestra mente una y otra vez hasta que consigamos que este se asiente en nuestro cerebro.

Otra forma de interiorizar es tratar temas relacionados con aquello que queremos aprender, de este modo, nuestro cerebro va a acudir a nuestro conocimiento aprendido para crear conexiones y vínculos entre el nuevo conocimiento y el viejo.

Finalmente, la más útil, es enseñar a otros lo aprendido. Esto permite que nuestro cerebro estructure los datos, los secuencie y como lo expresamos, además volvemos a escucharlo. Es una forma igual algo más divertida de conseguir afianzar el conocimiento, ayudas a otros y no se hace tan repetitivo como repetir, repetir y repetir.

Estas son algunas de las estrategias que se pueden utilizar a la hora de conseguir aumentar nuestra base cultural, que el tiempo invertido no sea solo para cubrir el expediente y que el día de mañana cuando haga falta recuperarlo del fondo de nuestro cerebro, saber que está ahí listo para nosotros.